Comunidades

Según los resultados definitivos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022, en Argentina 1.306.730 personas se reconocen como indígenas o descendientes de pueblos indígenas u originarios [1], lo que representa el 2,9 % de la población que reside en viviendas particulares. El relevamiento identificó, además, 58 pueblos indígenas u originarios en el territorio nacional y permitió relevar información sobre el reconocimiento de pertenencia a un pueblo y el conocimiento de su lengua.
En el caso del pueblo pilagá, el Censo 2022 registra 6.169 personas que se reconocen como pertenecientes a este pueblo o como descendientes de él. A diferencia de la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005 [2], cuyos datos registraban 4.465 personas que se reconocían como pilagá, el Censo 2022 ofrece información obtenida mediante un relevamiento de alcance nacional y permite caracterizar tanto la pertenencia al pueblo como la relación de las personas con su lengua.
No obstante, es importante tener en cuenta que, como consecuencia de la histórica –y aún vigente- visión negativa que el Estado y la sociedad le han otorgado a los pueblos originarios, (considerándolos con frecuencia una mera “cuestión indígena”), muchas  personas hoy no se identifican como tales.
Según la influencia del Bañado en la distribución de las comunidades, algunos autores han agrupado a los pilagá en dos áreas etnolingüísticas principales: los del Bañado y los de Navagán. El primer grupo incluye las comunidades del Barrio Qompi, Cacique Coquero, Campo del Cielo, El Descanso, El Simbolar, Pozo Molina, La Bomba, Pozo Perdido, Km 30, Laqtasatanyi, Lote 21, Qedetoen (Las Lomitas), La Línea y La Invernada. El segundo grupo agrupa a los pilagá de Navagán, a las comunidades de Juan B. Alberti, La Yolita, Pozo Navagán y San Martín 2. Se cree que los antepasados de los actuales pilagá emigraron a estas áreas a partir de principios del siglo XX dando lugar a la formación de dichas comunidades.
Aunque el tamaño de cada comunidad varía, la mayoría de ellas son muy pequeñas y ocupan superficies muy reducidas que van desde las 37 hasta las 5.000 hectáreas aproximadamente. La superficie total de las tierras propiedad de los pilagá representa en torno a 33.290 hectáreas (332,9 kilómetros cuadrados), es decir, el 0,46% del territorio de Formosa (72.066 kilómetros cuadrados).

La distancia dialectal entre los dos grupos no es grande, pero hay diferencias percibidas por los hablantes. Estas no acarrean consecuencias para la cohesión social y política de los pilagá; todas las familias comparten lazos culturales y son conscientes de pertenecer a la misma etnia, pese a las diferencias lingüísticas superficiales. Las comunidades están estrechamente vinculados entre sí por sus valores y perspectivas culturales comunes, el uso de la lengua tradicional, las relaciones de parentesco y también por sus experiencias compartidas de lucha por sus derechos y, en concreto, por sus derechos a sus tierras y territorios. A diferencia de otros grupos chaqueños, es justamente este sentido de pertenencia que ha posibilitado la continuidad de su lengua y su cultura, en los niveles individual, familiar y comunal, hecho que contribuye a la especificidad de estos grupos.
Existe un movimiento constante de familias de las comunidades rurales y las urbanas emparentadas. Este traslado está relacionado, entre otras cosas, con la búsqueda de trabajos temporales, venta de artesanías, atención sanitaria, realización de trámites administrativos y cobro de subsidios. Algunos ancianos y jefes de familias reciben pensiones y/o subsidios del estado y un grupo pequeño son empleados estatales.

[1] Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022. Población indígena o descendiente de pueblos indígenas u originarios.

[2] INDEC. Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005. Complementaria del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001.

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